Mantener un negocio en marcha: continuidad y virtualización
31 may 07 | 10:10 CET
Alfonso RamÃrez, director general de VMWare España y Portugal, defiende los beneficios de tener una máquina de virtualización que palie las consecuencias de un eventual fallo del sistema en una empresa.
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Son las cinco un viernes por la tarde. Ya queda poco para empezar el fin de semana. Justo en ese momento recibes una llamada: ?No funciona el correo?. Y con esas cuatro palabras te acaban de hundir porque sabes que va a ser un fin de semana largo.
El mantenimiento de los sistemas es una de las responsabilidades de un gestor de informática. La planificación de continuidad de negocio juega un papel importante en la mayorÃa de los negocios, debido a la dependencia que tienen las empresas de la informática.
Sin embargo, no todas estas empresas tienen el dinero para invertir en hardware redundante o en instalaciones de recuperación frente a desastres. La mayorÃa de las empresas se limitan a usar cintas para sus copias de seguridad, y mientras que esto es aceptable para almacenamiento a largo plazo, no facilita mucho el proceso de recuperación en caso de algún fallo.
La virtualización facilita mucho esta situación: gracias a la creación de una máquina virtual, junto con su sistema operativo, aplicaciones y datos, se puede tratar cada entorno como si fuera un fichero. Esto significa que una organización puede estar más protegida contra los riesgos de caÃdas del sistema y recuperarse más rápido después de experimentar cualquier problema.
Emplear la virtualización para asegurar la continuidad de negocio y la recuperación frente a desastres permite a las empresas beneficiarse de dos puntos clave: una máquina virtual se puede copiar y mover de sitio, y es independiente del hardware que lo ejecuta.
Desde el punto de vista de continuidad, esto conlleva varias ventajas importantes. La copia de una máquina virtual significa que se puede mantener una réplica exacta en un centro remoto, ya sea como parte de un sistema stand-by en caliente o guardado en una cinta. En el caso de un fallo, se puede arrancar la máquina virtual almacenada en otro sistema y los usuarios pueden acceder al servicio de forma rápida y sencilla.