El inventor del móvil quiere incorporarlo al cuerpo humano
27 mar 08 | 18:30 CET
Martin Cooper, considerado como el padre del teléfono móvil, cree que incrustar el dispositivo en el organismo permitirá mejorar la salud de la gente.
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Mucho ha cambiado desde que, en abril de 1973, el ingeniero electrónico Martin Cooper realizó la primera llamada inalámbrica de la historia. Desde entonces, la telefonÃa móvil no ha dejado de crecer y ya cuenta con más de 3.000 millones de usuarios en la actualidad.
Aunque podrÃa suponerse que Cooper se encuentra satisfecho con los alcances de su invento, la realidad indica que el ex investigador de Motorola y actual director del fabricante de software ArrayComm no está del todo conforme y todavÃa sueña con más.
En una entrevista reproducida por Reuters, Cooper aseguró: “Nuestro sueño era que algún dÃa nadie hablarÃa desde un teléfono conectado. Todos hablarÃan por teléfonos móvilesâ€. El ingeniero espera que, en el futuro, con el sólo hecho de pensar en llamar a una persona, el teléfono disque en forma automática su número telefónico.
Para Cooper, el próximo paso en la telefonÃa móvil deberÃa ser la incrustación de los dispositivos en el cuerpo humano, algo que de acuerdo a sus predicciones podrÃa ocurrir en los próximos 15 o 20 años.
Las ventajas de incorporar la comunicación inalámbrica al cuerpo humano son numerosas, asegura el ingeniero. Entre ellas destaca la posibilidad de diagnosticar y curar enfermedades con mayor eficacia: “Sólo imagina cómo serÃa el mundo si pudiéramos medir las caracterÃsticas de un cuerpo enfermo y transmitirlas directamente a un doctor o una computadoraâ€, comentó. “Uno podrÃa ser diagnosticado y sanado de manera instantánea e inalámbricaâ€.
Cooper también consideró que la incorporación de dispositivos móviles al organismo humano permitirá solucionar los problemas de consumo energético de los teléfonos. “Aquà tienes una maravillosa fuente de energÃa que es el cuerpo humano, que está generando energÃa todo el tiempo. ¿No serÃa maravilloso tener todos estos dispositivos instalados en ti e impulsados por tu cuerpo?â€, se preguntó.
Consultado acerca de las trabas tecnológicas para llevar adelante estos proyectos, Cooper fue muy claro. “Realmente, no es problema de la tecnologÃa: es la gente. La gente es muy conservadoraâ€, concluyó.