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Hablando con máquinas: cómo Siri y Watson lo cambian todo

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El lanzamiento de Siri ha vuelto a abrir la promesa de la Inteligencia Artificial y los dispositivos que no solo reconocen algunos comandos de voz, sino que entienden y conversan.

Fueron pocos los que supieron leer bien entre líneas la críptica invitación de Apple a la keynote celebrada hace ya dos semanas. “Let’s talk iPhone”, decía el mensaje, y el mundo se lanzó a esperar un nuevo iPhone 5 que, no se sabía muy bien cómo, volvería a dejar a todos los smartphones del mercado como algo obsoleto y anticuado. Cuando lo presentado fue el iPhone 4S y sus mejoras simples evoluciones lógicas, fueron muchos los que se sintieron decepcionados.

¿Por qué dar tanta importancia al iPhone en la invitación a la keynote si lo presentado todavía no iba a ser el iPhone 5? El problema principal no fue de Apple al escribir la invitación, sino de todos los que no supieron leerla: la importancia no estaba en la última palabra, iPhone. La importancia estaba en el principio del enunciado “Let’s talk” (“hablemos”). La presentación estrella de la keynote no fue la del smartphone en sí: la clave la dio su nuevo asistente, Siri.

Siri podría parecer a primera vista (¿escucha?) un simple sistema de reconocimiento de voz algo refinado, pero no muy distinto a los que ya había en el mercado. Dar órdenes a un teléfono u ordenador a través de comandos de voz no es nada nuevo y, si bien la mayor parte de las veces hay problemas para que el aparato de verdad reconozca ese comando, también había ya sistemas que funcionaban. ¿Qué diferencia a Siri? Muy sencillo: Siri entiende realmente lo que quieres decir y contesta para asegurarse. Con Siri se puede tener una conversación. La Inteligencia Artificial llega a los móviles.

La diferencia: de los comandos de voz al lenguaje natural

El detalle es fácil de explicar. Hasta ahora, la mayor parte de sistemas de reconocimiento de voz respondían a comandos. Es decir, si un usuario decía “llama a Fulanito”, el teléfono llamaba a Fulanito, pero no te entendía si en vez de ese comando en particular decías simplemente “necesito hablar con Fulanito”. El gran cambio está precisamente ahí: Siri puede no entender directamente todo lo que se le pide, pero da la sensación de que sí lo hace. Y, de hecho, tras asegurarse de que lo que quieres es llamar a Fulanito, recordará la orden para futuras acciones.

Entender el “lenguaje natural” es uno de los pasos más importantes de la Inteligencia Artificial: si una máquina logra tener toda una serie de algoritmos que le hagan entender todo lo que un usuario le dice (sin estar limitado a determinadas palabras clave o comandos que, al fin y al cabo, no son más que una traslación de un método de interacción -el teclado, por ejemplo -a otro -la voz-), y es capaz a su vez de ofrecer respuestas coherentes, una de las grandes dificultades de la AI habrá sido superada.

Watson: el gran antecedente

Tras la presentación y primeros experimentos con Siri, las comparaciones no tardaron en llegar: ¿es Siri una especie de Watson de bolsillo? Salvando las distancias, lo cierto es que ambos robots basan su éxito en haber logrado pasar la barrera del lenguaje natural y entender a los humanos. Watson es el robot de IBM que sorprendió al mundo hace unos meses al lograr ganar Jeopardy, un concurso de preguntas en el que estas son formuladas llenas de chistes y dobles sentidos. Que tuviese más conocimientos que los humanos no fue una sorpresa. Que lograse entender qué se le preguntaba en todo momento sí lo fue.

IBM parecía ser la compañía con más camino andado en el campo de la AI, la que había hecho los deberes mejor y más rápido. Pero fue Apple una vez más quien se adelantó: Watson es un experimento (de éxito); Siri es ya una realidad que muchos consumidores están probando y utilizando en sus nuevos iPhone 4S.

El futuro: la AI llega a las masas

Lo que toca ahora es fácil de predecir: como ha ido ocurriendo con cada nuevo producto revolucionario de Apple (iPod, iPhone, iPad), lo más probable es que las compañías rivales empiecen a lanzar sus propios asistentes para acompañar a sus dispositivos en una nueva ola que buscará hacer que los teléfonos inteligentes sean por primera vez inteligentes de verdad.

Las posibilidades de la AI en el campo de los dispositivos móviles son infinitas y podrían incluso suponer una verdadera competencia para Google en el terreno en el que es rey: el de las búsquedas. Si el objetivo de Apple con Siri se cumple, el de hacer que los usuarios olviden que están hablando con una máquina y naturalizar toda su relación haciendo que para cualquier acción que quieran realizar cono el iPhone simplemente se la pidan al asistente, los usuarios podrían acabar por preguntarle a Siri lo que hasta ahora le preguntaban a Google.

¿Cuánto tardarán otras compañías en lanzar sus Siris? Posiblemente no mucho: se sabía que Apple trabajaba en este campo desde que compró la compañía hace ya año y medio, por lo que no sería de extrañar que muchos otros fabricantes tuviesen sus asistentes también ya casi listos. Muchas miradas están puestas en IBM y en los acuerdos de licencias con los que podría llegar con otras compañías para adaptar a Watson a un uso más masivo.

Mientras tanto, no obstante, Apple se va quedando el mercado. Al fin y al cabo ahora mismo, si se le pregunta a Siri cuál es el mejor teléfono inteligente, su respuesta es simple: “Pero, ¿existen otros teléfonos inteligentes?”. ¿Tendrá que actualizar su respuesta cuando llegue la nueva ola de dispositivos con AI?