Tendencias para ciclos económicos bajos
19 ene 2010 | 10:49 CET
José Manuel Nieto, director de Consultoría de Realtech, analiza el papel del software para la gestión de TI en tiempos difíciles.
Publicidad
Me estoy refiriendo a que me gusta saber quién hay detrás de las cosas, a quién puedo reclamar y pedir explicaciones. Eso sin contar la cantidad de costes ocultos que -abducidos por la moda- nos empecinamos en no ver. Si consideramos el ciclo de vida del software como el tiempo que transcurre desde que lo evaluamos, compramos e implantamos hasta que lo dejamos de usar, podemos decir que el precio de compra es una pequeña parte del coste total de propiedad.
Este coste total de propiedad -que tiene tanto el software libre como el resto y del que no nos debemos olvidar-, está compuesto básicamente por los costes de evaluación, adquisición, instalación, implementación, migración, formación/curva de aprendizaje, soporte, mantenimiento correctivo y evolutivo (actualizaciones) y coste de los riesgos.
Entonces, ¿qué beneficios reales tiene el software libre para nuestras empresas? Lo que requieren las pymes son soluciones preconfiguradas que hayan sido especialmente diseñadas para ese mercado y que no necesite la inversión inicial en licencias, por lo que en este aspecto podría compararse con las soluciones “open source” existentes en el mercado, pero sin las desventajas y el impacto negativo de los costes ocultos asociados al soporte, desarrollo, formación y mantenimiento de estas soluciones.
En último lugar, pero no por ello menos importante, están las grandes empresas que ya han invertido muchos miles de euros en soluciones para la gestión de sus departamentos de TI y que no han generado el ROI esperado y, pese a ello, continúan pagando grandes cifras anuales por el mantenimiento de las licencias.
Sin lugar a dudas, existen numerosos casos donde este importe pagado anualmente permitiría reemplazar las soluciones utilizadas por unas nuevas, sin que ello suponga una pérdida de funcionalidad gracias a este tipo de recompra de mantenimiento.
En resumen, considero que los fabricantes de software deberían potenciar estos nuevos enfoques, brindando así a sus clientes la flexibilidad necesaria para afrontar los recortes presupuestarios, sin que ello suponga una disminución de la calidad de los servicios ofrecidos por los departamentos de TI.

