¿Se pueden quedar las tecnológicas sin vía para vender?
24 abr 2009 | 13:54 CET
PC City es la cabeza visible de la complicada situación en la que se encuentra el canal español.
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Una fuente sindical había asegurado que la firma está preparando un ERE que pondrá en la calle a 260 trabajadores, que dejarán de ser necesarios cuando la empresa cierre diez de sus 41 tiendas repartidas por toda la geografía española.
La empresa ya lo ha confirmado: diez de sus tiendas echarán el cierre, lo que supondrá la pérdida de su trabajo para 215 empleados, como publica Channel Insider.
Cabeza visible
PC City no es más que la cabeza más visible y que ha llamado la atención de la prensa generalista de un problema mayor. La compañía es popular y muy identificable, ha protagonizado campañas publicitarias televisivas y masivas y es una habitual de los encartes publicitarios de los periódicos. El público la identifica rápido…, pero eso no quita que no sea más que otra en la lista de distribuidoras que están pasando por dificultades. Y peliagudas.
El mismo día en el que estallaba la noticia de la situación de PC City en España, se confirmaba la caída prácticamente sin remedio de Cofimán. La entidad estaba en concurso de acreedores y estos no aceptaron el plan de viabilidad empresarial que ya había recibido el visto bueno del Juzgado de lo Mercantil de Jaén.
El accionista y uno de los directores generales de Cofimán, Enrique López, confirmaba a Channel Insider que habían iniciado el proceso de liquidación de la compañía: el último paso antes de la desaparición de una empresa. “Ya no habían más salidas para Cofimán”, concedía entonces.
Cuter, que había formado parte de la enseña hasta 2007, tampoco está en una situación mejor. La separación no ha impedido que la firma también haya tenido que acogerse a un concurso de acreedores. La casa madre de esta empresa, el fabricante de ordenadores EDM (Electronic Devices Manufacturer) también ha entrado en concurso de acreedores, a pesar de que, y como recuerda Channel Insider, ensamblaba unos 400 ordenadores al día antes de marzo (cuando sus trabajadores se declararon en huelga).
Pero no han sido las únicas: Wellcomp se ha resentido de “unos impagos muy altos” y ha cerrado a finales de marzo.
Unos días antes, Ega Systems confirmaba que sus trabajadores estaban “en la calle” desde los últimos días de enero. “Un lunes fuimos a trabajar y nos encontramos las puertas de la nave cerradas”, se lamentaba uno de los trabajadores. El último pago de nóminas se había efectuado en octubre de 2008.
¿Puede ser el via crucis del canal uno de los nuevos problemas a los que se tendrán que enfrentar las compañías tecnológicas en este año complicado de crisis?
