Análisis: Red Hat, todo un ejercicio de equilibrio empresarial
09 abr 2008 | 11:41 CET
Con un crecimiento anual superior al 40 por ciento en los dos últimos ejercicios, la firma de software libre refuerza su puesta de largo con JBoss.
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Una propuesta no tan disparatada si pensamos que JBoss es un producto de libre distribución mediante la licencia GPL, y que cualquier otro fabricante puede ofrecer el soporte asociado al software.
Sea como fuere, está claro que las soluciones ‘open source’ se han hecho un hueco importante en el mercado de middleware, cuya función principal pasa por interconectar sistemas dispares.
Pero Red Hat no es el único apostando por esta disciplina. Sun se ha comprometido a convertir todo su software en abierto, mientras proveedores como IBM o Iona cuentan también con suites ESBs de código fuente abierto.
Y aunque ambas corporaciones recomiendan abiertamente las licencias y el soporte de Red Hat Linux para sus propios clientes que pretenden desplegar bases de datos y aplicaciones basadas en Linux, Red Hat compite ahora abiertamente con ellas a través de JBoss.
De esta forma, Red Hat debe mantener un equilibrio de competencia en el middleware, aprovechando la nueva parcela de negocio que le brinda la adquisición de JBoss y su buena relación con la comunidad ‘open source’.
Así, la compañía prevé facturar entre 655 y 680 millones de dólares a escala global en su ejercicio fiscal 2009. Aún le queda para superar la meta de los 1.000 millones, pero gracias a su modelo de suscripción y soporte tiene casi garantizado el crecimiento orgánico.
Con estos pilares, la compañía del sombrero rojo podría acelerar su verdadera puesta de largo en el mercado antes de lo previsto. Todo un reto teniendo en cuenta la ‘fragilidad’ de su modelo de negocio: la licencia GPL.
